El río Parita, uno de los casos de mayor preocupación para la comunidad en su entorno, debido a las extensas paralizaciones del suministro de agua que ha sufrido, requiere ser represado para garantizar la producción tanto para el consumo humano como para su uso agropecuario.
Son al menos cinco minipresas las que se requieren en diversos puntos de su trayecto, entre ellas una ubicada cerca de la toma de agua que abastece a la planta potabilizadora, de forma que se garantice el nivel de agua adecuado durante los meses de temporada seca.
Durante el pasado, el estado del río Parita ha llegado a niveles críticos, a punto que la potabilizadora ha tenido que ser paralizada por largos periodos, por lo que se ordenó también el retiro de bombas de extracción ubicadas en las fincas agropecuarias, localizadas en sus cercanías.
Y es que el río Parita, a pesar de los trabajos que se han realizado para dragarlo y lograr subir el nivel de su espejo de agua, sigue causando preocupación, por lo que la decisión que analizan las autoridades es su represamiento.
Un primer intento por construir cinco minipresas en el río Parita, a un costo cercano a los 500 mil dólares, resultó fallido, pues la licitación se declaró desierta, ya que ningún consorcio se presentó al acto público. Aunque cuatro empresas se mostraron interesadas en participar en la licitación para el diseño y construcción de las minipresas del tipo de tablaestaca, la primera convocatoria no fue fructífera, y se espera para finales del mes de junio una nueva convocatoria.
Para el director regional del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida) en Herrera, Ricardo Correa, el proyecto es uno de los de mayor importancia para la comunidad, ya que garantiza el agua para consumo humano y para uso agropecuario, al tratarse de una cuenca de uso mayormente agrícola.
Licitación
Se anunció que la licitación será programada nuevamente, según los términos que establece la ley, ya que es imperante que el proyecto se ejecute antes de que se fortalezca la temporada de lluvias.
