Varias tumbas desaparecieron y otras están a punto de quedar sepultadas en el cementerio de Vista Alegre, en Vacamonte de Arraiján, por causa de un relleno que está haciendo una compañía.
Lo que antes era una zanja con tumbas alrededor; hoy es una plazoleta de tierra que ha dividido el cementerio en dos.
Kelvin Ríos quien pasó por el lugar, dijo que tiene sepultado a su hijo en ese camposanto y ahora no sabe dónde está.
Mientras Dalys González, vecina del cementerio, asegura que en la parte de adelante habían alrededor de cinco tumbas de niños y que ahora no están, por lo que solicitan a los deudos que investiguen si desaparecieron los restos o no.
Por su parte, el alcalde de Arraiján, Manolith Samaniego negó que varias tumbas de este cementerio quedaran bajo el relleno que está haciendo su despacho en conjunto con la compañía West Land, que construye un centro comercial al lado del campo santo.
Agregó que se está rellenando el lugar para construir una especie de cuneta, a fin de buscar que las aguas corran por las alcantarillas que ya fueron colocadas debajo del relleno.
Dijo que debido al elevado índice de mortalidad que hay en Arraiján, que van de 50 a 60 muertos por mes, ha tenido que recurrir a este tipo de construcción con la ayuda de empresas privadas, ya que el Municipio no tiene dinero para realizar estas obras.
“Si alguien tiene problemas para encontrar a sus seres queridos puede ir a mi despacho”, concluyó.