Los residentes de varias comunidades en el sur del distrito de Soná, en Veraguas, ansían que llegue el día en que el Minsa-Capsi que se construyó hace más de 3 años inicie su funcionamiento. La estructura que costó más de 6 millones de dólares no funciona, pues no se ha hecho la interconexión a la línea trifásica.
La moderna instalación, localizada en la comunidad de El Tigre de Los Amarillos, en el corregimiento de Río Grande, se encuentra completamente equipada, pero no pudo empezar operaciones cuando concluyó su construcción por falta del suministro de agua potable y porque la región no contaba con la línea eléctrica trifásica.
Mediante una adenda, el Ministerio de Salud encargó a la empresa contratista, Termotécnica Megaproyectos, que finalizara la instalación de los 15 kilómetros del tendido eléctrico trifásico que había iniciado y abandonado la compañía Sociedad Española de Montajes Industriales (Semi).
Aun así, sigue a prueba la paciencia de los moradores de una decena de comunidades de los corregimientos de Río Grande, Guarumal, Hicaco y Bahía Honda porque el tiempo transcurre y no se presta el servicio a las 15 mil personas que serían beneficiadas con la millonaria obra.
Los pobladores ven con preocupación la situación porque en el edificio se observan paredes agrietadas, filtración de agua, desprendimiento de láminas del cielo raso, y temen que por falta de uso se deterioren los equipos de alta tecnología que están dentro.
Isaac González, presidente de la Federación de Salud del sur de Soná, manifestó que la preocupación de los sonaeños ya ha sido planteada en reiteradas ocasiones a los directivos del Ministerio de Salud a nivel regional y nacional, pero aún no se logra que el Minsa-Capsi despegue y, en cambio, por la falta de mantenimiento, se está deteriorando.
Minsa
Ruth Medina, directora regional del Minsa en Veraguas, dijo en una reunión con los residentes que la entidad está gestionando la aprobación de un crédito extraordinario para la línea eléctrica trifásica.
