Un año después de los enfrentamientos entre indígenas y policías en Bocas del Toro, a raíz de la aprobación de la Ley 30 o “Ley Chorizo”, las promesas del Gobierno se las llevó el viento.
A pesar de que las conclusiones de una comisión investigadora, creada por el Ejecutivo, indicaban que el Gobierno era el responsable; este último poco o casi nada ha hecho para resarcir a los afectados.

Roberto Troncoso, presidente de esa comisión, lamentó que aunque el presidente de la República, Ricardo Martinelli, los nombró para evaluar los hechos y se comprometió a acatar las conclusiones y recomendaciones que esgrimieron, a la fecha estas sugerencias no se han concretado. “Se perdieron dos vidas, que es lo que más le preocupa a la comisión, y estas dos vidas, en realidad fueron cuatro; dos de manera directa y dos de manera indirecta; esas dos muertes no han sido esclarecidas, no hay imputados, no hay procesos que hayan continuado, no hay una conclusión del proceso y nadie ha sido llamado a declarar”, dijo.
Agregó que la comisión que presidió quiso presentar un anteproyecto de ley que hablaba del resarcimiento y sobre cómo ayudar a aquellas familias o víctimas de los enfrentamientos en Bocas del Toro.

Esa ley, expresó Troncoso, pretendía darle un auxilio al Estado para que ellos pudieran incluirla como patrones de conducta a seguir.
Además, consideró que no solo hay promesas incumplidas hacia los indígenas y a los que pertenecen a los sindicatos de las bananeras, que ya no pueden trabajar.
“La impotencia también la sentimos nosotros como comisión, porque las comisiones de esta naturaleza, la nuestra, sobre todo, trabajó con las uñas y trabajó con su propio peculio; también tuvimos que poner de nuestro propio dinero y abandonamos nuestras oficinas. Seis viajes a Changuinola, eso toma un día o dos. Nosotros teníamos la esperanza de que el Gobierno acogiera nuestras recomendaciones”, concluyó.
Conmemoración.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores Industriales, Bananeros y Afines (Sitraina), Genaro Bennett, expresó que ayer viernes en Bocas del Toro, el pueblo y miles de trabajadores hablaron alto y claro, y que ahora le corresponde al mandatario de la nación cumplir con los puntos acordados el 11 de julio del año pasado.
Los recuerdos de los trágicos enfrentamientos en Bocas del Toro se iniciaron a las 2:00 p.m., cuando miles de trabajadores iniciaron la marcha negra, desde finca 12, pasando por la avenida 17 de Abril, finca 11 hasta el cementerio, donde realizaron una romería frente a las tumbas de los caídos.
La viuda de Antonio Smith, uno de los fallecidos en los enfrentamientos, manifestó que lleva un dolor que nunca pasará, porque perdió a su esposo en la masacre.
Agregó que es cierto que le construyeron una casa y le dieron beca a seis hijos, pero a dos ya se las quitaron porque nunca le dijeron que se las darían de acuerdo a las notas.
Enfatizó que el presidente Ricardo Martinelli debe cumplir lo que prometió a los trabajadores en cuanto a la edad de jubilación y las indemnizaciones.