El teléfono celular y las redes sociales siguen siendo el detonante de una serie de delitos registrados en los últimos meses en Chiriquí.
Esta vez el artífice es un violador en serie, quien fue aprehendido en junio del año pasado y se pudo comprobar que conocía a sus víctimas a través de Facebook y posteriormente las llamaba para cometer sus actos delictivos.
El astuto sujeto prometía a las jóvenes, en su mayoría entre los 17 y 25 años, una buena oferta de trabajo, lo que al poco tiempo se convertía en toda una pesadilla, ya que las llevaba hasta lugares alejados, donde abusaba sexualmente de ellas. Todo esto sucedía en el distrito de Bugaba.
El sujeto, oriundo de Bugaba, de 21 años, de alta estatura, contextura gruesa y gran fortaleza -que era utilizada en algunas ocasiones durante las violaciones-, luego de ser capturado le abrieron al menos cinco causas penales, por el delito contra la libertad e integridad sexual, en la modalidad de violación carnal, a solicitud del Ministerio Público.
Una de las víctimas de 19 años de edad dio a conocer que en abril de 2016 recibió una llamada telefónica de una persona de sexo masculino, quien le ofrecía trabajo en el distrito de Bugaba, pero para esto tenía que viajar a dicho lugar a ser entrevistada con el que sería la persona encargada del empleo, ya que ella residía en el sector de Progreso, en Barú.
La joven emocionada por la oportunidad del empleo, debido a que atravesaba una mala situación económica, accedió a viajar al lugar y conocer al sujeto, donde al principio todo era normal, asegura que no despertaba sospecha.
Sin embargo, no fue allí que abusó de ella, ya que solo le habló del empleo y programó una segunda cita donde cometió la violación sexual.
"Me explicó en qué consistía el empleo, se trataba de vender productos de belleza, incluso me mostró catálogos, me pareció buena la oferta, pero me citó para una segunda reunión, fue allí entonces donde empezó a amenazarme que tenían ubicada a mi familia y que le harían daño si no accedía a irme con él. Tenía miedo, incluso, recuerdo que hasta lloré, pero él me abrazaba, ya que estábamos en un restaurante y lo disimulaba muy bien, como si estuviéramos discutiendo como pareja. De allí me llevó cerca a un estadio, era muy tarde, y abusó de mí y me pedía que fingiera que la estaba pasando bien, incluso que demostrara placer como si me gustara lo que estaba haciendo, mientras grababa con su celular, luego me dejó, con muchas amenazas", dijo.
Recordó que la dejó hasta sin zapatos. Pudo llegar hasta su casa, bañarse y no contó nada. Al siguiente día la llamó y dijo que la habían "pasado rico", que subiría el video a Facebook para que todos se dieran cuenta la clase de mujer de la calle que era, si no quería, tendría que pagar por eso, y tuvo que darle 100 dólares para que no lo hiciera, pero aún no lo supera.
Depravado
Johnny Torres Villarreal, coordinador de la Fiscalía Subregional de Bugaba, aseguró que de acuerdo a las investigaciones, las víctimas todas son mujeres jóvenes. El móvil era contactarlas a través de teléfonos móviles o redes sociales, y de esa manera se iniciaba una relación, el agresor se ganaba la confianza de las mismas, y luego cometía el delito.
Se pudo conocer que al menos unas 20 mujeres fueron víctimas de este violador en serie, quien sembró el pánico en el distrito de Bugaba y donde las autoridades han podido vincular a este sujeto en los casos de cinco féminas por las cuales se le abrieron una causa penal.
