Brasil invierte unos 2,282 millones de dólares en las obras de modernización de los aeropuertos, de acuerdo con cifras oficiales.
“No hay ningún riesgo de falta de capacidad en nuestros aeropuertos durante el Mundial”, afirmó a principios de mes Guilherme Ramalho, secretario de Aviación Civil.
Las dificultades no se circunscriben a los aeropuertos. En Cuiabá, ciudad ubicada en el pantanal cerca de la frontera con Bolivia, las autoridades advirtieron que el sistema de tranvía en construcción para trasladarse al estadio probablemente no estará listo, y ya trabajan en alternativas. Situaciones similares se repiten en casi todas las 12 ciudades sedes.
Brasil ya experimentó atrasos en las obras para las seis sedes que albergaron la Copa Confederaciones en junio, las únicas que están listas para el Mundial.