Funcionarios locales y nacionales acordaron buscar soluciones conjuntas a los cortes de electricidad que han dejado a unas 800,000 personas sin luz ni agua.
En una reunión de urgencia, un comité de crisis decidió reforzar la asistencia médica a la población más vulnerable a las temperaturas extremas, como niños y ancianos, y facilitar la evacuación de los hogares que se encuentran sin electricidad, en algunos casos desde hace 15 días.
"Habrá tres refugios abiertos a disposición de personas que no puedan autoevacuarse o reubicarse en casas de amigos o vecinos",
La ciudad ha abierto también las puertas de los polideportivos a las personas afectadas para que puedan bañarse y beber agua fresca.