El Instituto Internacional de la Prensa (IPI) cifró en 117 los periodistas muertos en 2013 por hacer su trabajo, lo que sitúa este año como el segundo más letal para la profesión desde 1997.
El peor año desde que esta organización que agrupa a directores y editores de prensa de más de un centenar de países inició en 1997 sus cálculos sobre la muerte de periodistas ha sido 2012, cuando fallecieron 132 informadores.
Siria, con 16, es el país en el que más reporteros han muerto este año y Oriente Medio y el norte de África representan las regiones más letales para el periodismo, con un total de 38 profesionales fallecidos allí. Irak y Filipinas registraron 13 periodistas muertos.