El Gobierno de EE.UU. condenó el ataque con coche bomba que dejó al menos cinco muertos y 65 heridos en el sur de Beirut, expresó su apoyo a las fuerzas de seguridad del país y urgió a evitar acciones que puedan generar una escalada de la violencia.
“Estados Unidos condena en los términos más rotundos el ataque terrorista en Haret Hareik, en el sur de Beirut”, dijo una portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf.
"Urgimos a todas las partes a abstenerse de llevar a cabo actos de represalia que provocarían una escalada aún mayor de la tensión y amenazarían la estabilidad de Líbano y las vidas del pueblo libanés. Se debe permitir al pueblo libanés seguir adelante con sus vidas libres del temor a ataques", agregó. La portavoz aseguró no tener información sobre los responsables de la explosión.