Sin duda alguna el karate se ha expandido a nivel nacional como deporte de arte de defensa personal.
En estos últimos años el karate tiene gran popularidad como método para inculcar entre sus practicantes la cortesía, el respeto, la humildad, la disciplina y para conservar la salud entre la gente.
Se enseña profesionalmente a diferentes niveles y con nombres asiáticos como una habilidad de autodefensa, un deporte competitivo y como ejercicio de estilo libre.
De acuerdo con el sensei Mendoza, la práctica del karate es una disciplina que eleva el espíritu, donde el hombre se potencializa desde su interior con el conocimiento propio y la utilización adecuada de su propia energía. “Hablar de karate es hablar de una filosofía de vida, de una manera de afrontar los retos diarios. Por esto cuando educamos a una persona en el karate, no solo se le enseña la técnica, también le transmitimos este mensaje”, señaló.