Registros
- 20 de enero se podrían suspender los trabajos de construcción de las esclusas.
- 3,200 millones de dólares es el costo original del programa de diseño y construcción de las esclusas.
Perspectiva
- José Luis Ford, de la Cámara de Comercio, indicó que los panameños deben confiar en la administración del Canal de Panamá, ”esta obra de ampliación, al igual que sus operaciones, ha contemplado todos los riesgos y se ha blindado frente a estos con el objetivo de cumplir el sueño de todos los panameños: de tener nuestro Canal ampliado”.
- Destacó que en la Cámara de Comercio “rechazamos categóricamente cualquier medida de presión que desvirtúe los altos parámetros de transparencia con los que se ha administrado la obra de ampliación del Canal. Estas medidas de presión se alejan de los mecanismos de solución de conflictos establecidos en los contratos que fueron pactados por las empresas para la ampliación de la ruta interoceánica y, por consiguiente, deben ser respetados”.
Las reacciones no se han hecho esperar ante la posibilidad de suspender la construcción del tercer juego de esclusas. El presidente de la Cámara Marítima de Panamá, Willys Delvalle, señaló que los pasos están estipulados en el contrato de concesión.
“Este contrato es el único que puede determinar cuáles son los pasos a seguir y no otras leyes que creen le pueden servir de conveniencia en sus reclamaciones al contratista. El contratista al momento de firmar el contrato de concesión sabía, precisamente, cómo y cuáles eran los métodos para cualquier reclamación, entonces, venir ahora y sacar algo fuera del mismo simplemente no procede”, indicó.
En cuanto a las posibles afectaciones, por la supuesta suspensión de obra, Delvalle señaló que para la industria marítima internacional son pocas, ya que hay todavía alternativas por el Canal de Suez y la Costa Oeste de los Estados Unidos, sin embargo, para la ACP y Panamá representarían una disminución de ingresos ya programados a futuro.
Señaló que todo paro en el trabajo de la ampliación va a resultar en atrasos, lógicamente. Lo importante es que el consorcio utilice los mecanismos en el contrato y presente números reales que una vez revisados por la ACP y su cuerpo de ingenieros, sean aprobados y pagados.
“Lo preferible es que el consorcio termine la obra, ya que cambios en contratistas van a resultar en atrasos a la obra. Sin embargo, no se puede pagar $1,600 millones de más sobre los $3,200 licitados así por así. Tienen que haber las bases y fundamentos que así demuestren esto. De lo contrario, entonces el consorcio tendrá que declararse impedido de continuar y la ACP terminar la obra”, sostuvo.
Por su parte, José Luis Ford, presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, señaló que “los panameños e internacionales debemos evitar caer en especulaciones”.