Javier Pérez, vendedor de legumbres, dijo que no fue favorecido en el censo que se hizo debido a que está jubilado y ahora está buscando un local donde instalarse para ofrecer sus productos, ya que lo que recibe como jubilado es “muy poco”.
Los hermanos Sergio y Erick Guardia, quienes heredaron de su padre el negocio de venta de pollos vivos desde hace 47 años, fueron informados de que en el nuevo mercado la Cadena de Frío no acepta este tipo de negocios. Ambos manifestaron que están pensando en instalarse en sus casas para continuar sosteniendo sus hogares, ya que eso es lo único que hacen para cubrir los gastos de las familias.
Luz Marina Castillo, quien ya tiene reservado un puesto en el nuevo mercado municipal, se mantiene escéptica debido a que no ha firmado ningún papel ni se le ha dicho cuánto debe pagar por arrendar un local en las nuevas instalaciones.
Como Luz Marina ningún vendedor sabe cuánto deberá pagar por su local.