Panamá y Costa Rica, luego de enfrentar picos de homicidios en años recientes, lograron revertir esta tendencia. Costa Rica observó una disminución de la tasa de homicidio cercana al 15% entre 2011 y 2012, al pasar de 10.3 a 8.8 (Poder Judicial, Departamento de Planificación, Sección de Estadística 2012). Aún es pronto para señalar que la región ha logrado consolidar una tendencia hacia la baja, pero permite reconocer que el incremento en los homicidios puede ser revertido.
En Panamá, los homicidios están desproporcionalmente concentrados en la ciudad capital, con el 75% del total y una concentración del 40% de la población.