Gerardo Solís, recién anunciado en la nómina de Juan Carlos Navarro como candidato a la vicepresidencia, llegó al Ministerio de Vivienda con espada de estilete para perseguir a los seguidores de Francisco Sánchez Cárdenas por el fracaso de la reelección presidencial.
Así se refirió una fuente allegada al PRD en ese entonces, cuando se dio el escándalo Parvis en 1994.
Aseguró la fuente que Gerardo Solís fue nombrado por el expresidente Pérez Balladares para pasarle la factura a todos a los que se les responsabilizó por el fracaso de la continuidad del exmandatario.
Cecilia Monteza, la única sentenciada en este caso, así lo confirmó, al señalar que solo se persiguió a los allegados de Sánchez Cárdenas.