El alcalde de la ciudad de Las Tablas, Edison González, recomendó a los comerciantes estar preparados, ya que el año pasado —recuerda— a las 5:00 p.m. muchos comercios se quedaron sin agua, sin comida y este año se espera que el desfile sea mucho más grande.
No solo los comerciantes han tenido que prepararse, hasta los orfebres han indicado que con el Desfile de las Mil Polleras, su trabajo ha aumentado y por ello han tenido que laborar hasta más allá de la medianoche para poder cumplir con la demanda de pedidos.
José Villarreal, orfebre de la región, dijo que entre los trabajos más solicitados están los tapahuesos (gargantillas) y las cadenas brujas y guachapalí.