Las autoridades de control nuclear francesas consideran que el origen de los elevados niveles de radiación detectados en diversos países del continente a finales de septiembre y principios de octubre se sitúa en Rusia entre los ríos Volga y Ural.
Las conclusiones del Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear (IRSN) francés establecidas a raíz de los niveles de rutenio-106 detectados en diversas estaciones de medición y de los datos meteorológicos estiman ese punto como fuente de la nube radiactiva.
El episodio afectó a "la mayoría de países europeos" entre el 27 de septiembre y el 13 de octubre, aunque en el caso de Francia su concentración "no tiene consecuencias ni para la salud humana ni para el medio ambiente".
A partir de las simulaciones realizadas, los investigadores galos han determinado que el origen del escape radiactivo se sitúa en la zona de Rusia comprendida entre los ríos Volga y Ural, sin poder establecer un lugar concreto.
El IRSN estableció que la radiación tiene un carácter accidental y tuvo lugar en la última semana de septiembre pasado.
Los científicos franceses establecieron que, en caso de haberse detectado en su país las concentraciones de rutenio-106 estimadas en la zona del foco entre el Volga y el Ural.