Las fuerzas de paz de Naciones Unidas están de luto tras la muerte de al menos catorce "cascos azules" en la República Democrática del Congo (RDC), en un ataque que se ha convertido en el peor de su historia reciente.
"Se trata del peor ataque contra las fuerzas de paz de la ONU en la historia reciente de nuestra organización", denunció el secretario general, António Guterres, durante un acto en la sede de Naciones Unidas.
El balance preliminar de víctimas ofrecido por Guterres fue de al menos doce muertos y cuarenta heridos, pero el jefe de operaciones de paz de la ONU, Jean-Pierre Lacroix, confirmó poco después que los fallecidos ascienden a 14 y los heridos a 53.
Tres de los heridos están en estado "muy grave", según Lacroix, quien no descartó que el saldo de víctimas pueda seguir cambiando y confirmó que al menos otros tres soldados están desaparecidos, así como la muerte de cinco miembros de la Fuerzas Armadas congolesas.