El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, criticó los cruces de acusaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte como una "pelea de guardería entre niños" y pidió calma y diplomacia para solucionar la crisis.
Lavrov, defendió una negociación y planteó que un país europeo neutral pueda actuar como mediador.
El jefe de la diplomacia rusa consideró que el mundo no puede quedarse sin responder a las acciones de Pyongyang, pero aseguró que "también es inaceptable empezar una guerra" en la península coreana.
Lavrov llamó a "enfriar" los impulsos y a optar por un enfoque "razonable" en lugar de "emocional".
Según aseguró, Rusia seguirá trabajando con China en esa línea, a pesar de que por ahora su propuesta conjunta para impulsar negociaciones no ha funcionado.
Moscú y Pekín plantearon este verano que Corea del Norte suspenda sus ensayos nucleares y con misiles y que Estados Unidos y Corea del Sur hagan lo mismo con sus maniobras militares para tratar de facilitar un diálogo.