A pocas semanas de sus nupcias, la exactriz Meghan Markle está comenzando a sentir la presión por su boda con el príncipe Harry.
Según reporta la revista neozelandesa Woman's Day, la exactriz anda enferma y agobiada físicamente.
"Ella está bajo presión constantemente, muy estresada por su inminente boda, se enferma a cada rato", señaló una fuente, además de asegurar que Markle ha perdido cerca de cuatro kilogramos, y teme seguir adelgazando.
"Los amigos temen por su salud. Ahorita ella está luchando con el estrés, las exigencias de ese gran evento... De hecho, la presión ha empeorado, ha hecho que se sienta físicamente enferma. Ha estado sufriendo de insomnio, dolores de estómago, cambios de humor y falta de apetito", revela el informante.
La casa real británica confirmó que la boda se celebraría en el mes de mayo de 2018, el 19 de mayo a las 12:00 m.d., en Inglaterra. La elección de este mes es para no coincidir con la fecha de parto de Kate.
La pareja caminará hacia el altar en la capilla de St. George, en el castillo de Windsor. En este mismo lugar fue bautizado en 1984 el príncipe Harry y también se casó el príncipe Carlos con Camilla en 2005. El lugar puede acoger hasta a 800 invitados y el decano de Windsor conducirá la ceremonia junto al arzobispo de Canterbury.