Fin del sistema de representación binominal, voto de los chilenos en el extranjero y elecciones primarias, además de limite de los gastos de campaña y la prohibición de recibir donaciones empresariales, son algunos de los cambios implementados para los comicios de mañana en Chile.
Las séptimas elecciones generales que tienen lugar en el país desde el retorno de la democracia, en 1990, suponen el reemplazo del sistema binominal, que históricamente otorgó una sobrerrepresentación a la derecha, por uno de carácter proporcional basado en la llamada ley D'Hondt.
Este cambio, que fortalece la representatividad del Congreso, tiene como consecuencia un aumento en el número de legisladores de la Cámara de Diputados (de 120 a 155) y el Senado (de 38 a 50), si bien en la Cámara Alta en esta ocasión sólo se renovarán 25 escaños.
E indirectamente, también promueve una mayor participación femenina y suprime barreras para la creación de nuevos partidos políticos.