Resacas: un peligro latente para los bañistas

Playa, brisa y mar, es lo más lindo de la tierra mía... Ese popular estribillo se convierte el motor que nos impulsa a planificar viajes para sacar el estrés y disfrutar en familia, sobre todo, con la llegada del "verano". Sin embargo, lo que debía ser una simple salida de distracción, en algunos casos termina en tragedia.

Durante el primer fin de semana de 2024, las autoridades del Sistema de Protección Civil (Sinaproc) reportaron la muerte por inmersión de dos personas, ambas arrastradas por olas o corrientes denominadas resacas.

Las corrientes de resaca, también conocidas como corrientes de retorno, son flujos de agua que se desplazan desde la orilla hacia el mar en una playa. Estas corrientes son resultado de la acción del oleaje y las olas que rompen en la costa. Cuando las olas llegan a la orilla, el agua que retrocede encuentra un camino más accesible hacia el mar, creando corrientes a lo largo de ciertos canales.

 

Contrario a lo que se podría pensar, las corrientes de resaca no ocupan toda la amplitud de la playa; en cambio, tienden a formar "pasillos" o canales más estrechos. Estos canales pueden representar un peligro para los bañistas, ya que la fuerza de estas corrientes puede ser significativa y arrastrar a las personas mar adentro.

Es importante destacar que las corrientes de resaca no suelen tender a hundir a los nadadores, sino más bien arrastrarlos horizontalmente. A menudo, estas corrientes son más fuertes de lo que un nadador promedio puede contrarrestar, lo que puede generar situaciones de peligro si no se aborda adecuadamente.

Para mantenerse seguro en la playa, es esencial comprender la presencia de corrientes de resaca, reconocer las señales de advertencia, como las banderas rojas en la playa, y seguir las recomendaciones de expertos en salvamento acuático sobre cómo reaccionar si se encuentra en medio de una corriente de resaca.

 

Si te ves atrapado en una corriente de resaca en la playa, es crucial mantener la calma y tomar medidas adecuadas para asegurar tu seguridad. Aquí hay algunos pasos que puedes seguir:

Mantener la calma:

La calma es clave en situaciones de emergencia. El pánico puede agotar rápidamente las energías y dificultar la toma de decisiones adecuadas.

No luchar contra la corriente:

Resistirse directamente a la corriente de resaca puede ser agotador y peligroso. En lugar de ello, flota en la superficie y evita movimientos bruscos que puedan aumentar el cansancio.

 

Nadar en paralelo a la costa:

Esta opción funciona si la corriente te está llevando mar adentro. En lugar de intentar nadar directamente hacia la orilla, trata de nadar en paralelo a la costa. Las corrientes de retorno suelen ser más fuertes en el centro y más débiles en los bordes. Nadar en paralelo te permitirá salir gradualmente de la corriente y encontrar un punto donde podrás regresar a tierra o esperar auxilio.

Conservar energías:

Nadar contra la corriente puede ser extenuante. Conserva tus energías manteniéndote a flote y evitando movimientos innecesarios. Prioriza la eficiencia en tus acciones.

Dar señales de tu situación:

Grita y agita los brazos para llamar la atención. Ser visible y audible es crucial para obtener asistencia.

 

Evita la soledad: Procura ingresar al mar donde haya otras personas que puedan también estar atentas a lo que te ocurre.

Horarios seguros:

No te arriesgues nadando de noche y evita las horas en que el oleaje puede ser más fuerte.

Consejo de expertos:

Los cuerpos de guardavidas y surfistas locales son tus aliados en el mar. Pregunta sobre las áreas propensas a corrientes de retorno.

Conoce las condiciones antes de entrar al agua:

Antes de ingresar al mar, familiarízate con las condiciones del agua y la presencia de corrientes de resaca. Observa las señales en la playa y toma precauciones adicionales si es necesario.


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Leo Flores | lflores@epasa.com | PanamaAmerica
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