Me alegra mucho que Abraham Pino haya abierto su restaurante, al parecer le representó un gran esfuerzo y eso está bien. Nada en esta vida es sencillo y es más satisfactorio ver que lo logramos algo. Gozar este tipo de logros, esos que han sido un gran desafío. Vi que algunos lo criticaron porque el local es de comida mexicana, no sean envidiosos, él tendría sus razones para abrirlo. "Mijito", siga saboreando sus metas.
Mala suerte