Los técnicos encargados de la demolición procedieron a realizar una voladura controlada con explosivos, pero la chimenea no cayó como estaba previsto.
Luego, un operario llamado Tim Phifer tuvo la mala idea de tratar de terminar el trabajo con ayuda de una excavadora.
Sin embargo, la construcción de 1.200 toneladas cayó directamente sobre la máquina con el conductor dentro. Leer más en:https://pa11.panamaamerica.com.pa/node/989922">