Por otro lado, está la historia de San Bonifacio, quien fue el primero en plantar un pino como símbolo del amor perenne de Dios. Según cuenta la tradición, lo adornó con manzanas, para simbolizar el pecado original, y con velas, para representar la luz del mundo.
Pero lo cierto es que el origen e historia del árbol de Navidad está lleno de leyendas e historias muy diversas.