Ni siquiera su capital, Willemstad, ícono de Curazao y punto de reunión, escapa de esta originalidad propia del lugar.
Prueba de ello es la forma peculiar en la que la Bahía de Santa Ana divide las dos principales zonas de atracción Punda (área más antigua) y Otrobanda, las cuales a su vez se conectan entre sí por medio del puente Juliana.
La noticia coincidió con el lanzamiento de m.copaair.com, la versión de www.copaair.com para teléfonos móviles; una herramienta que, esperan, haga posible el registro por Internet (Web Check-in) y la posibilidad de utilizar un pase de abordaje electrónico en el aeropuerto.
La herramienta también hace que sea posible consultar itinerarios y estado de vuelos; además de políticas de viaje.
Son las 4.8 hectáreas del Discovery Green, un parque con las mismas dimensiones de cinco estadios de fútbol; con múltiples facilidades y atracciones y eventos de temporada.
Desde su entrada, a través del paseo Andrea y Bill White, se percibe que el parque es uno de esos lugares en que siempre hay algo para hacer.
El penthouse de este hotel suizo es considerada la habitación más cara de un hotel, durante el último año. Una noche allí cuesta $65,000.
Sin embargo, este lugar existe en las Antillas Menores y su nombre es Curazao, una isla donde impera lo auténtico; desde el aspecto de sus viviendas hasta el ritmo de las palabras dichas en papiamento, el dialecto local.
La propuesta de Soto incluye el uso de alta tecnología, en los tratamientos que ofrecen.
¿Cómo nació la idea de desarrollar su “spa” en Panamá y no en otro país?
Por múltiples razones, Panamá es un país en constante desarrollo, siendo este el principal punto a su favor para que miles de turistas vengan a disfrutar de sus innovaciones, servicios y comercio atractivo.
Esta vez quisieron repetir la experiencia, pero en otro país, Panamá; un lugar que les tentó con sus posibilidades.
Así nace Belyeli, un lugar que abrió sus puertas a finales de febrero y que ya tiene comensales habituales; algunas de ellas, figuras de la televisión local.
Las hermosas playas de aguas transparente y enormes palmeras guardan más que historias de viajeros, preservan los secretos y tradiciones de la cultura kuna.
Su belleza es, simplemente, imposible de ignorar.