Redacción
Lo primero que debemos hacer es limpiar los bordes, pues si están sucios, será más difícil conseguir la limpieza de los cristales.
Si éstos son de madera, hay que usar un trapo ligeramente húmedo que remueva la grasa y absorba el polvo. Si son de metal, debe usarse un trapo seco.
Para limpiar espejos y cristales, se recomienda usar un trapo de franela.
La limpieza debe realizarse dos veces por semana con una solución a base de alcohol y vinagre que se encargará de preservar el brillo.
La marcha, como es tradicional en los encuentros del movimiento contra la globalización, coronó la primera jornada de debates de un seminario que se celebra en la ciudad brasileña de Porto Alegre en el marco del décimo aniversario del Foro Social Mundial.