La OMS señaló que las cabinas y las lámparas bronceadoras, que son muy populares entre los europeos obsesionados con el color de la piel, deben prohibirse para los jóvenes menores de 18 años.
Además recomendó que las demás personas deben evitarlas por su vínculo con el cáncer de piel.
"No queremos ver una epidemia de cáncer de piel en unos 10 años", informó Michael Repacholi, coordinador del programa de salud y radiación de la OMS.
“Recomendamos que no se usen las cabinas bronceadoras, pero si quieren utilizar, hemos emitido un conjunto de regulaciones a las que deben adherirse", expresó Repachili. Añadió además que se debe supervisar a los usuarios de estos equipos porque es necesario que usen protectores en los ojos.
Estudios recientes han demostrado un vínculo directo entre la radiación ultravioleta emitidas por las cabinas y lámparas bronceadoras y el cáncer de piel, lo que ha obligado a la OMS a pedir controles más estrictos para el uso de estos equipos.
Alrededor del 25% de quienes se broncean artificialmente en el norte de Europa tienen entre 16 y 24 años. Esto convierte a las personas en este grupo de edades en el objetivo directo de la advertencia de la OMS, argumentó Repacholi.
El uso regular de cabinas bronceadoras puede desfigurar a las personas cuando haya que extirpar el cáncer de piel. Asimismo, puede causar la muerte si se trata de un melanoma maligno, según la OMS.
Los equipos bronceadores, son populares entre las personas de raza blanca, especialmente en Europa occidental, aunque ya se están extendiendo hacia el este del continente europeo.
Las mujeres jóvenes, en su mayoría de piel muy blanca, suelen acudir a las cabinas bronceadoras antes de que llegue la temporada de playa.
"Creen que así se protegerán del sol al obtener un bronceado antes de ir a la playa y que de esta forma no sufrirán una insolación. Esto es básicamente un mito, no proporciona ninguna protección", explicó Repacholi.
Uno de cada tres casos de cáncer en el mundo está relacionado con la piel, principalmente por sobre exposición a las radiaciones naturales del sol, indicó la organización de salud.
Se estima que la incidencia anual de melanoma, el más peligroso de los cánceres de piel, porque se extiende a otras partes del cuerpo, se ha triplicado en Noruega y Suecia desde 1960 y se ha duplicado en EU desde 1975, según la OMS.
Las cabinas bronceadoras pueden emitir grados de radiación ultravioleta mucho más intenso que los del sol durante el horario del mediodía, indicó la OMS.
A pesar de la advertencia Francia y Suecia están entre las pocas naciones europeas que regulan su uso, acotó.
Las personas de raza blanca de origen escocés, inglés o irlandés con el cabello rubio o rojizo, los ojos claros y abundantes pecas son especialmente susceptibles a padecer de cáncer de la piel; todo lo contrario de aquellas personas de origen negra u oriental.
Las lámparas y cabinas bronceadoras son una fuente de radiación ultravioleta. Una exposición excesiva aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, según recientes investigaciones.
Los expertos recomiendan los bloqueadores solares.