EN PANAMÁ se encuentra el primer científico que dirigió el único proyecto de clonación de animales transgénicos (modificados genéticamente) en Latinoamérica.
El Dr. Carlos Alberto Melo, quien actualmente se desempeña, como subdirector de Investigaciones de la Fundación Universitaria de San Martín en Colombia, realizó el proyecto en la empresa farmacéutica y biotecnológica argentina Bio Sidus, en la cual ocupó el cargo de gerente de Desarrollo.
Durante una amena entrevista con el Panamá América, el ingeniero genético explicó cómo lograron obtener de las vacas transgénicas una hormona de crecimiento, que cuando salga a la venta ayudará a las más de 100,000 personas que sufren de enanismo en el mundo.
La hormona se halla presente en la leche de los animales, pero no se toma directamente, ya que el sistema digestivo la degradaría, es por eso que en el laboratorio se le purifica para lograr un medicamento inyectable.
Pero para llegar a este avance científico, que coloca a Argentina en un sitial de suma importancia en los avance de la clonación, un equipo de 60 personas aproximadamente trabajaron arduamente durante varios años.
Muchos piensan en un ejército de humanos hechos para dominar al mundo, cuando se habla de clonación, dijo Melo, quien no negó que quizás "exista algún loco" que quiera hacerlo. Sin embargo nuestro trabajo es muy serio y ético, aseguró.
Antes de explicarnos el complejo procedimiento el doctor en química biológica aclaró que la clonación no es un mal método, sino que puede serlo la persona que la haga. "Ningún científico serio, ético y responsable está a favor de clonar humanos", añadió.
Hace dos años y siete meses, en agosto de 2002, nació una linda ternera a la que llamaron "Pampa Mansa", hecho que abrió paso a la "Dinastía Pampa".
Bio Sidus logró clonar la ternera, tras seis años de investigación e inversiones superiores a los $2 millones.
"Pampa Mansa", de raza Jersey, es la primera gestada a partir de la clonación de fibroblastos obtenidos de piel fetal.
Para lograr el nacimiento del animal se debió obtener células localizadas en el feto de una vaca las cuales se aíslan y, mediante la técnica de instrucción genética se colocaron los genes que interesaban, en este caso el de crecimiento, necesario para lograr la hormona de crecimiento humano, expresó Melo.
Luego se "formatean y se dan las instrucciones para que funcione en la glándula mamaria de la vaca cuando ésta produzca leche".
Tras este proceso se realizó la segunda parte, que consistió en extraer los ovarios de una vaca sana para colocarlos en un termo de 37 grados con líquido salino, el que es llevado al laboratorio.
El científico estudiado en Londres y Milán explicó que el ovario tiene miles de óvulos de los cuales se rescatan de 50 a 60. A los mismos se les eliminó la información genética que no se quería. Se liberó el núcleo y se activó con compuestos químicos que realizan las mismas funciones que un espermatozoide, de manera tal que se inducen al óvulo a funcionar; se tiene en el laboratorio hasta lograr un embrión con centenares de células, agregó.
Al tiempo que transcurría todo lo anterior se escogió una vaca de raza Angus, a la que se le hizo ovular para poder recibir el embrión que se tenía en el laboratorio, mediante transferencia embrionaria, y quedar preñada.
Luego de eso se tuvo que esperar nueve meses para que naciera mediante cesárea, "Pampa Mansa".
El trabajo de la primera vaca clonada transgénicamente y de sus gemelas (porque nacieron del mismo feto) ha sido crecer y dar leche, la cual es purificada para convertirla en un medicamento inyectable que ayude a controlar el enanismo hipofisiario que afecta a miles de niños.
El doctor Carlos Melo expone hoy la conferencia "Clonación y Transgénicos: Mitos y Realidades", en el salón Chagres del Hotel Caesar Park, a las 9:00 a.m.
Al evento, cuya entrada es gratuita, pueden asistir científicos, biólogos, veterinarios, ganaderos, profesores, estudiantes de carreras científicas y público en general que deseen conocer o debatir sobre la clonación. La conferencia a cargo del científico argentino, que trabaja actualmente en Colombia, es organizada por la Universidad San Martín y la Fundación Ciudad del Saber.
El equipo de Bio Sidus, que dirigió el doctor Melo, ya ha comprobado la eficacia del medicamento, pero antes de que pueda salir al mercado hay que cumplir con una serie de pruebas en animales y humanos que sean voluntarios, para reconfirmar su efectividad. Bio Sidus está en esta etapa.
Se espera que dentro de dos a tres años la hormona de crecimiento lograda transgénicamente esté a la venta a precios más accesibles de los que tiene la actual hormona que encuentra en el mercado, cuyo precio es superior a los $80.
El proyecto Pampa se amplio de manera significativa con el nacimiento de "Pampa Mansa II y III". ¿Quiénes son? Se preguntarán. Pues nada menos que los clones transgénicos de Pampa Mansa, la vaca que inició todo.
Estos clones se logran gracias a las células que se extrajeron de una oreja de Pampa.
Luego del nacimiento de "Pampa Mansa" y sus clones Bio Sidus logra tener más de 20 vacas que están produciendo la hormona de crecimiento, hecho que hace viable tratar todos los casos de enanismo en el mundo.
Sí, con 20 vacas es suficiente para abastecer la demanda mundial de medicamentos contra el enanismo hipofisiario, que impide el desarrollo de la hormona del crecimiento que actúa sobre huesos y músculos estimulando su desarrollo.
Clonación transgénica, una nueva esperanza
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autor
Yakarta
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