Para su conocimiento, lo que hoy conocemos como tecnología antireflejos, y que actualmente se promociona en Panamá, nació de la necesidad que tenían los organismos de defensa alemana, durante la Segunda Guerra Mundial, de pasar desapercibidos ante el enemigo.
Esto porque las mirillas de los centinelas y francotiradores, los lentes de cámaras y telescopios los podían delatar por el reflejo de luz que emitían, marcando sus posiciones y así se podían convertir en blanco fácil de los enemigos.
Pero, ¿cómo pasó esta tecnología a ser lo que hoy conocemos y se publicita como lentes de antireflejos?
En Panamá hay ópticas que ofrecen este servicio. Sin embargo, sólo una hace este trabajo con manos panameñas, ya que disponen del sofisticado equipo que ha revolucionado el mercado panameño y hasta el centroamericano.
Panamá América visitó los talleres de la Óptica Sosa y Arango para conocer los detalles de esta innovación que cada día beneficia a cientos de panameños que desean mejorar y hacer de su visión casi perfecta.
Gabriel Arango, gerente general de la óptica, explicó que hace poco menos de un año incursionan en la elaboración de los lentes antireflejos, pues cuentan con un equipo especial fabricado en Alemania y que está valorado en más de 500 mil dólares.
Y ¿En qué consiste? ¿Qué los hace especiales?
Arango indicó que esta tecnología en vez de hacer que los lentes reflejen la luz (lente tradicional), hace que la transmitan, lo que ayuda a multiplicar la visión, haciendo que haya mayor claridad visual para quienes la utilizan. Pero este no es un proceso que se realiza por arte de magia.
Este es un proceso que tradicionalmente cumple alrededor de 10 pasos. Es decir, una vez que el paciente acudió a la óptica, la receta de los lentes solicitada es llevado al taller. Allí se establecen los parámetros con los que debe contar (lente, aro, medidas).
Una vez que se han ajustado los lentes a la receta del paciente, que han sido tallados, pulidos y se les ha hecho un previo control de calidad, son enviados a esta sección especial, donde se les añade la tecnología antireflejo.
En este punto, los lentes son colocados dentro del equipo que tiene una cámara al vacío (gravedad 0) donde se añaden los componentes que harán que los lentes sean "inteligentes".
En este paso, que es de sumo cuidado, porque los lentes deben estar limpios, se les añaden 12 capas de "baños minerales" (6 por cada lado del lente) , que son los que ayudan a reducir el reflejo y los halos de luces que producen las luces de la calle y los automóviles, que tanto distraen a los conductores.
Este proceso dura alrededor de dos horas, ya que además se le añaden otros pasos esenciales, que hacen que los lentes, además de ser perfectos para la visión, sean "hidrofóbicos" (repelentes al agua y al sucio).
Además, hoy día el usuario puede elegir entre una variada gama de lentes que van desde vidrio, plástico, hasta el policarbonato. En cuanto a los lentes bloqueadores (U-V), estos protegen los ojos en un 99% de la radiación.
Beneficios de los lentes antireflejos
Estos lentes parecen ser invisibles y permiten que otras personas puedan verle los ojos a través de los lentes más claramente. Además, reducen el reflejo y el resplandor. También disminuyen las sombras en los objetos provocadas por el reflejo. Los espejuelos que tienen capas antireflectivas, así como los lentes tradicionales, deben guardarse en un estuche. Estos lentes se limpian con un pañito especial y una solución limpiadora para ver más claramente con ellos.