El programa de lluvia artificial entre La Habana y Moscú fue abandonado tras la caída de la ex Unión Soviética.
En esencia el proyecto, ya estudiado en Rusia, China y Estados Unidos, consiste en bombardear las nubes con productos químicos de tal forma que por reacción se provoquen las precipitaciones.
Las investigaciones se iniciaron en 1978 en un trabajo conjunto con científicos de la Unión Soviética, pero se suspendieron al inicio de la década de los 90 por el fin de la colaboración bilateral.
Ahora el gobierno cubano parece dispuesto a darle un nuevo impulso, debido a una sequía que tiene ya sin agua a 41 de las presas existentes y otras 100 de ellas no llegan a un 25% de su capacidad de embalse.
Las investigaciones cubanas tratan de probar si "sembrando" las nubes con yoduro de plata se puede producir lluvia de forma artificial o si por lo menos se logra aumentar la cantidad de precipitaciones.
El sembrado se realiza con pequeños aviones que introducen en una nube preseleccionada el yoduro de plata, un reactivo químico que provoca más energía al liberar el calor latente, produciendo mas agua.
Se calcula que por este método es posible lograr un 60% más de precipitaciones y ya se cuenta con la experiencia de haber utilizado el método para combatir un incendio forestal en la Cienaga de Zapata.
El viceministro de Ciencia, Tecnología y Medioambiente, José Antonio Díaz, explicó que dada la sequía se deben buscar "todas las experiencias y todo el conocimiento nacional e internacional, estamos en el deber de contribuir a la solución".
La sequía se prolonga por años y se recrudeció a partir del 2003 en la región oriental de la isla produciendo perdidas de más de 800 millones de dólares, sobre todo en la agricultura.
En la actualidad apenas hay almacenado el 35% del agua que debería haber en esta época del año, están secos 12 de los 73 embalses que abastecen a la población y otros 20 sólo tienen reservas para cuatro meses.
Debido a la escasez en las fuentes de abastecimiento, casi dos millones de personas están recibiendo el agua potable a través de camiones cisternas que realizan más de 7,000 viajes diarios.
El gobierno ha emprendido varios proyectos millonarios para llevar el agua a todo el país, pero se queja de tener que hacerlo sólo con recursos propios por no contar con créditos internacional.
La "siembra"" masiva de nubes del tipo cúmulo requiere de condiciones atmosféricas apropiadas, especialmente de finales de mayo a octubre.
Los números son elocuentes. Hasta el momento la falta de agua ha provocado la muerte de 127 mil cabezas de ganado, se dejaron de producir 53 millones de litros de leche, y hay más de 28 mil hectáreas de cultivos dañadas en su totalidad.