Científicos europeos presentaron la tecnología que irá a bordo del vehículo explorador ExoMars, la próxima misión a Marte de la Agencia Espacial Europea.
Uno de los experimentos clave será el Life Marker Chip (LMC), un chip que buscará señales de vida en el suelo marciano. Los resultados podrían ser la prueba definitiva de la posible presencia de vida en el Planeta Rojo. "También brindarán información importante sobre el ambiente biológico de Marte para posibles misiones tripuladas en el futuro" dijo a BBC Mundo el doctor Jorge Vago, coordinador científico del proyecto ExoMars.
ExoMars es la misión que la Agencia Espacial Europea (ESA) prepara para lanzar a Marte en 2011. El proyecto de 600 millones de Euros consistirá de un vehículo explorador de unos 200 kilogramos que estudiará el medio ambiente y la composición geológica del planeta rojo. "La misión tiene como objetivo fundamental buscar señales de vida en Marte, tanto pasada como presente", señala Jorge Vago.
"Su objetivo secundario es tratar de explicar cuál es la variación en composición y en geoquímica que tienen lugar en los primeros dos metros del suelo marciano" agrega el científico.
El ExoMars deberá ser lanzado al espacio en 2011.
"La hipótesis con la que trabajamos es que en el suelo del planeta hay sustancias antioxidantes muy reactivas que destruyen las moléculas orgánicas", dice Vago.
Es por eso que la misión intentará también buscar sustancias orgánicas debajo de la superficie para descubrir si se lleva a cabo ese proceso de destrucción.
Para llevar a cabo estos objetivos, el vehículo explorador lleva a bordo tres tipos de instrumentos.
En primer lugar están los panorámicos, incluidas las cámaras que permitirán observar el ambiente alrededor del vehículo explorador. Después están los instrumentos de acercamiento, como cámaras microscópicas, con las cuales se observarán objetos en detalle, como rocas o muestras de suelo.
La tercera parte es el Laboratorio Analítico "Pasteur", que va dentro del vehículo y donde se realizarán los análisis en escala microscópica y molecular de las muestras obtenidas. Y allí va el chip buscador de señales de vida o LMC.
"El LMC es uno de los tres componentes del laboratorio especializados en la detección de vida", aplica Juan Vago. Uno es un instrumento de muy alta sensibilidad para estudiar una gama pequeña de moléculas, llamado UREY. Otro es el Gas Cromatógrafo y Espectrómetro de Masa o GMCE, que es de baja sensibilidad pero puede detectar un rango muy amplio de moléculas. Y el tercero es el LMC, que es de alta sensibilidad y aunque cubre pocas moléculas puede detectar una amplia variedad de componentes.