"Diseño Inteligente", la manzana de la discordia de la evolución

Con fuerte apoyo del gobierno del presidente George W. Bush, la teoría de diseño inteligente se ha abierto camino en el mundo académico y científico estadounidense. Después de que la Junta de Educación de Kansas cambiara hace una semana la definición de ciencia -en la que han desaparecido dos palabras: "explicaciones naturales"-, el debate se ha extendido a otros estados.
En la Universidad de Iowa, 120 profesores firmaron un comunicado en el que piden a las autoridades universitarias que condenen "toda tentativa de considerar la teoría del diseño inteligente como un empeño científico".
La declaración recibió la respuesta de 47 profesores, que en otro comunicado defendieron "la libertad" de plantear el "diseño científico" en la aulas.
La controversia ha vuelto a poner las enseñanzas de Darwin en el punto de mira, aunque no son nuevos los intentos de retroceder a la época anterior al naturalista, cuando se pensaba que las especies permanecían inmutables desde la creación del mundo.
Nada más morir Darwin, en 1882, una evangelista británica, Elisabeth Hope, aseguró que el naturalista le había asegurado en su lecho de muerte que se arrepentía de sus teorías.
El testimonio fue desmentido por la propia hija de Darwin, Henrietta.
El caso llevado valientemente a la corte por un grupo defensor de derechos civiles y padres de familia del distrito de Dover en Pennsylvania, intentará de una vez por todas parar el cada día más fuerte movimiento fundamentalista llamado por sus proponentes "diseño inteligente", al que equiparan con una idea científica tan respetable, como la propia selección natural. La llamada teoría del diseño inteligente pone en tela de juicio la teoría evolucionista de Charles Darwin.


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Internacional
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Lunes 29 de junio de 2026