Las primeras conclusiones del estudio, que despierta interés mundial y que difunde el diario Maariv, indican que sólo 30 de cada 100 personas tienen la mutación genética que intensifica el apetito sexual y las restantes 60 carecen de ella. De confirmarse esta tesis, en un futuro las perturbaciones sexuales podrían tratarse por medios genéticos, en aparente alusión al empleo de medicinas, y no por la tradicional vía psicológica. En la investigación participaron, expertos de Psiquiatría de la Universidad Ben Gurión de Beersheva, y del Hospital Psiquiátrico Herzog.
SIDA y ésa era la ausencia de un virus reconocible en estos monos en estado salvaje", señalaron los científicos en el informe.
Según el informe, las 599 muestras fecales recogidas en 10 sitios diferentes revelaron que la infección era de entre el 29 y el 35% en algunas comunidades de esos primates.
Según la Organización Mundial de la Salud, las infecciones en las mujeres, especialmente jóvenes, han superado en su aumento a las de los hombres.
La epidemia del sida parece no haber reducido su crecimiento en los últimos años.