Esto es posible porque los pedófilos ingresan a las salas de "chat" y comienzan un proceso conocido como iniciación. Después de un tiempo, pueden ganarse la confianza del menor de edad y concertar una cita o persuadir lo a enviar o recibir material pornográfico que, al final, termina bajándolo al ordenador, convirtiéndose en su sentencia.
Esta sería prácticamente su condena, porque cuando se inicia una investigación se decomisa el equipo, se hace una imagen del ordenador y se revisa si hay pornografía. También se puede establecer la fecha y hora exacta en que bajó la foto. De allí inicia el proceso legal.