La desaparición de casi el 90% de la vida marina y casi tres cuartas partes de plantas y animales terrestres ocurrió entre los períodos Pérmico y Triásico y en un momento en que la capa terrestre era un solo super-continente llamado "Pangea", de acuerdo con estudio.
Hasta ahora no se ha encontrado una prueba definitiva de que el impacto del asteroide haya sido la causa principal de esa extinción, señalaron científicos de la Universidad de Washington que publican sus hallazgos en la versión en Internet de la revista "Science".
En realidad, el origen de la extinción animal y vegetal pudo haber sido un calentamiento atmosférico causado por los gases invernadero liberados por las erupciones volcánicas, señalan en el estudio, los investigadores.
"La extinción marina y terrestre parece haber sido simultánea, según las pruebas geoquímicas que hemos encontrado", indicó el paleontólogo Peter Ward, autor principal del análisis.
"Los animales y plantas, tanto en la Tierra como en el mar, estaban muriendo al mismo tiempo y aparentemente debido a las mismas causas, demasiado calor y muy poco oxígeno", añadió.
Ward, informó que el estudio se centró en la cuenca sudafricana de Karoo y los datos fueron comparados con investigaciones realizadas en China donde se vinculó la extinción marina con el fin del período Pérmico.
Las pruebas de esa desaparición de los organismos marinos en China es "preocupantemente similar" a lo que los científicos encontraron en la cuenca de Karoo, señaló Ward.
Los científicos indican en el análisis que no encontraron nada en Karoo que indicara un incidente como el choque de un asteroide cuando ocurrió la extinción, pese a que buscaron de manera específica huellas o material que la respaldaran.
Por el contrario, lo que se halló en Karoo se ajusta a la teoría de una extinción masiva causada por cambios catastróficos del ecosistema sobre un período muy largo, y no la de modificaciones vinculadas al impacto de un cuerpo extraterrestre.
El científico señaló que, por el contrario, existe una cantidad amplia de pruebas de que la temperatura del mundo fue mucho más alta durante un largo período debido a una continua actividad volcánica.
Las pruebas sugieren que las especies comenzaron a desaparecer como consecuencia del calentamiento gradual y que las condiciones llegaron a un punto en que muchas ya no podían sobrevivir.
Los niveles de oxígeno atmosférico se reducían y más de la mitad del planeta habría sido inhabitable y la vida sólo podía existir en los puntos más bajos.