Estados Unidos se queda sin abejas para polinizar

Febrero y este mes son los meses cruciales para los cultivadores de almendra, pues es cuando los árboles florean y necesitan polinización. En esta época del año, los propietarios de colmenas comerciales llevan su invaluable carga a California -donde se cultiva casi el 80% de las almendras del mundo- para servir a la floración.
Anualmente, el cultivo vale más de US$2, 5 miles de millones y muchos empleos dependen de una buena cosecha, explica Dan Cummings, uno de los directores de la Compañía de la Almendra de California y presidente de su equipo de trabajo sobre abejas.
Actualmente, se trabaja en cerca de 222.000 hectáreas para producir almendra. Cummings espera que esta cifra se eleve a 330.000 hectáreas en los próximos cinco años.
Sin embargo, dijo Cummings, ese crecimiento plantea un problema real.
"Alrededor de dos tercios de las abejas en Estados Unidos necesitan venir a California para la polinización de almendra", dijo Cummings. "La apicultura en Estados Unidos es muy migratoria".
El peligro es que conforme crecen las demandas de los cultivadores de almendra de tener colmenas saludables, Estados Unidos simplemente no tendrá colonias comerciales suficientes disponibles para viajar.
En 2004, los apicultores obtuvieron, en promedio, US$54 por cada colmena que enviaban a los campos de almendra en California. El año pasado, los precios llegaron a un máximo de US$85, y en 2006 hay reportes de que los propietarios están cobrando más de US$150.
Para colmo, las abejas están padeciendo del resurgimiento de los debilitantes ataques de ácaro Varroa. Estos diminutos parásitos afectan el crecimiento de las abejas que consume los recursos.
  • El proyecto, sin embargo, no ha estado exento de controversia.

  • Varios investigadores médicos indican que será muy difícil seguir un registro preciso de los factores de vida como la dieta y el ejercicio de 500.000 personas.

  • Como resultado, dicen, el estudio será superficial y podría encontrar falsos vínculos entre los genes y la enfermedad.

  • Pero el profesor Rory Collins descarta esas críticas ya que, dice, el proyecto pondrá un mayor énfasis en obtener información correcta sobre los factores del estilo de vida.

  • "Estoy al tanto de las críticas desinformadas", señala, "pero hasta ahora no he escuchado críticas informadas".


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Internacional
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Lunes 29 de junio de 2026