Greenpeace lanza un juego interactivo para adolescentes

GREENPEACE presentó la semana pasada el juego "Vístete a la moda sin" en el Instituto Numancia de Madrid. Dirigido a adolescentes, es una herramienta educativa que muestra a los adolescentes cómo la ropa está contribuyendo a aumentar la cantidad de sustancias químicas peligrosas.
El juego forma parte de "moda sin tóxicos", un proyecto que Greenpeace desarrolla con grandes empresas y diseñadores españoles para sustituir sustancias peligrosas de la ropa por alternativas más seguras.
La herramienta interactiva indica qué sustancias pueden encontrarse o utilizarse en la fabricación de las prendas de uso diario. Todas las sustancias químicas peligrosas de las que se habla en "Vístete a la moda sin", no son esenciales para la producción de la prenda o tienen actualmente alternativas viables en el mercado.
El juego interactivo de Greenpeace permite a los adolescentes elegir el sexo del personaje y vestirlo con ropa y complementos, para que luego de escanearla, arroje los resultados de qué tipo de productos químicos componen la pieza y sus efectos.
La aplicación permite vestir al personaje cuántas veces sea posible, hasta encontrar una combinación que no se perjudicial a la salud humana y al medio ambiente.
Greenpeace denuncia que en la elaboración de indumentaria se utilizan sustancias cancerígenas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción y que algunas de ellas tardan años en degradarse en el medio ambiente y pueden acumularse en los seres vivos.
Según la organización conservacionista, las sustancias utilizadas en la confección de ropa se encuentran en la mayoría de los productos de consumo cotidiano, propiciando el incremento de enfermedades como asma, alergia, cáncer y el "síndrome de hipersensibilidad química".
La Unión Europea debate una nueva legislación que podría acabar con la desprotección de las personas y el medio ambiente frente a las sustancias peligrosas.
Una de las cuestiones clave en la propuesta legislativa actual, el Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias químicas (REACH) con la cual las sustancias peligrosas serían reemplazadas por alternativas seguras siempre que sea posible.
Tras el apoyo del Parlamento Europeo en su primera lectura, a la sustitución obligatoria de las sustancias más peligrosas, el Consejo debilitó la propuesta, creando vías para permitir el uso de sustancias muy tóxicas, en la fabricación de productos de consumo cotidianos.


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Madrid
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Lunes 29 de junio de 2026