Indicios del origen del SIDA

UNA ALTERACIÓN en un gen humano puede encerrar la clave para impedir que las personas que portan el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) desarrollen el mortal síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), informaron recientemente investigadores.
Los científicos hallaron una diferencia crucial entre un gen en los seres humanos y otro en los monos Rhesus que bloquea la infección del virus en los animales, un hallazgo que aporta más información sobre los orígenes del SIDA y acerca de la terapia genética.
Si el gen hubiera sido igual en los seres humanos no habría surgido la epidemia de SIDA mundial que hoy afecta a unas 40 millones de personas, según científicos del Instituto Nacional de Investigación Médica en Londres.
"Si hubiera reconocido al VIH, probablemente hoy no tendríamos (una epidemia de SIDA). Creo que esto es un cambio clave", comentó Jonathan Stoye, jefe del departamento de virología del instituto.
En experimentos de laboratorio, científicos ya se habían percatado de que era más difícil infectar células de monos con el VIH que células humanas, lo que les hizo pensar en que había algo diferente en el organismo animal que bloqueaba la infección.
Científicos descubrieron posteriormente que la razón radica en un gen llamado Trim 5-alfa.
En los monos, no en los seres humanos, este gen impide que el virus que causa el SIDA se multiplique.
Stoye y su equipo de científicos estudiaron las diferenciasen el Trim 5-alfa de los monos y de los humanos, y detectaron una alteración específica en una proteína importante para bloquear la infección del VIH.
Tras sustituir una proteína humana con una derivada de monos, los científicos detectaron que las células humanas se hicieron resistentes al VIH.
"Este descubrimiento tiene implicaciones notables para el desarrollo de una genoterapia eficaz contra el SIDA", acotó.
Los resultados del estudio se publicaron en la revista Current Biology.
Stoye y sus colegas tenían la hipótesis de que si se introducía el gen portador de dicha alteración en células humanas, éstas se harían resistentes a la infección del VIH.
La genoterapia es una técnica experimental que introduce material genético en las células para luchar contra varias enfermedades.
Por ejemplo, esta tecnología se ha utilizado para luchar contra la enfermedad de Parkinson y se han hecho pruebas contra otros trastornos, como la fibrosis quística, y también contra el cáncer.
Esto puede ser una terapia para impedir que progrese al SIDA. Lo que estamos indicando es la purificación de las células VIH negativas de un paciente infectado.
La terapia genética pretende curar enfermedades hereditarias (que, en la mayoría de los casos, se deben a genes defectuosos) mediante la introducción de genes sanos.
Es aplicable también al tratamiento de enfermedades actualmente incurables, como cánceres, determinadas patologías infecciosas (hepatitis, SIDA), cardiovasculares (hipercolesterolemia y aterosclerosis), enfermedades neurodegenerativas (enfermedades de Parkinson y de Alzheimer) o padecimientos crónicos (artritis reumatoide). Más de 5,000 enfermedades humanas se han atribuido a factores genéticos.
La modificación del genoma de las células diana para que sinteticen una proteína de interés terapéutico permite compensar una insuficiencia debida a la alteración de un gen celular, estimular una mejor respuesta inmunitaria contra infecciones.
  • Dos jóvenes franceses con una deficiencia inmunitaria grave se curaron con genoterapia, pero posteriormente desarrollaron leucemia.

  • Las células resistentes al VIH pueden ser suficientes para impedir la progresión al SIDA.

  • Si esto fuera el equivalente de añadir un fármaco contra un nuevo objetivo al arsenal de medicamentos existentes para el tratamiento del VIH/ SIDA, creo que sería algo importante, argumentó Jonathan Stoye.

  • La epidemia del SIDA mundialmente afecta a 40 millones de personas, actualmente, según el investigador.


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181794
autor
Katherine Palacio P./
Fecha y hora de publicación

Edición Impresa

Lunes 29 de junio de 2026