La comunicación perfecta

No solo la raza humana posee una excelente comunicación para poder realizar sus tareas cotidianas con gran capacidad, sino que es acompañada por otros animales que han evolucionado de las avispas y que se han convertido en ejemplo de sociabilidad en nuestras vidas. Hablamos de las hormigas.
Ellas se caracterizan por una comunicación exitosa, colocándolas como los insectos de mayor cooperación social ordenada en el planeta.
Existen tres tipos principales de comunicación mediante la cuál pueden transmitir y recibir información a sus hermanas (miembros de la misma colonia) y a sus enemigos.
Las comunicaciones químicas, táctiles y acústicas son la clave de una dictadura que funciona, ya que, la reina(s) es la responsable de mantener un orden de mandos. Así, obreras obedecen a soldados, éstos se subordinan ante la reina, y ésta da la orden para que futuras reinas (princesas) y machos (zángamos) se apareen para la continuidad de la colonia.
La comunicación química representa lo más importante en su éxito como grupo y está basada en sustancias llamadas feromonas transmitidas a través del aire, por un sin número de glándulas que producen químicos para cada actividad realizada por los miembros de la colonia y captadas por sus antenas, las cuales poseen receptores especiales que informan de toda clase de situación en el enorme mundo que rodea a las navegantes organizadas.
Así tenemos que, la "hormiga azteca" (Azteca) produce feromonas por una glándula ubicada en sus mandíbulas para alertar a las demás del peligro existente en la planta Guarúmo (Cecropia) que anidan, y la "hormiga cosechadora" (Pogonomyrmex) se comunica con sus hermanas de la presencia de otros insectos llamados áfidos (Homoptera) que les proveen de nutrientes gracias a la producción de las feromonas.
La comunicación táctil depende de los apéndices más importantes en el mundo de las hormigas, las antenas.
Estos pares de apéndices poseen la capacidad de ser movidos hacia cualquier dirección y poder tocar a sus hermanas, además de saborear las fuentes de comida antes de comerla.
Un ejemplo de este tipo de comunicación es cuando podemos observar un grupo de hormigas de la misma especie que se tocan sus cuerpos con las antenas con el propósito de decirle a su congénere alguna información por medio del tacto. Así tenemos que la "hormiga tortuga" (Cephalothes), por su traducción del inglés, puede buscar fácilmente alimento sin la ayuda de la vista, y miembros de soldados de la "hormiga cabezona" (Pheidole) pueden avisarle a las obreras de estorbos en el camino.
Por último, los sonidos son una forma menos usada en la comunicación que las dos anteriores.
La estridulación, nombre correcto de producción de sonidos en hormigas, es producida gracias a la morfología de sus cuerpos que poseen una estructura diminuta, en forma de espina debajo del cuerpo que roza un peine que también poseen, y hace una especie de chillido transmitido a través del sustrato, ya sea una hoja, ramas o suelo, hacia sus hermanas para avisar donde está la comida, como en el caso de la "hormiga arriera" (Atta y Acromyrmex), o para comunicar de peligros como en la "hormiga guagara" (Camponotus), pero en la "hormiga bala" (Paraponera) no esta clara su función.
Estas formas de comunicación son muy importantes, más aun, todas ellas parecieran funcionan de una manera perfecta que casi nunca se transmiten o reciben informaciones erradas que puedan alterar el curso normal de sus vidas en sociedad. Además, las diferentes formas de comunicarse, son realizadas por instinto, como si fueran una máquina programada para trabajar, por esta razón es una de las comunicaciones sociales más perfecta que ha conocido la raza humana.
(*)Estudiante becario del Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian.
(sanchezjg@bci.si.edu)


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Lunes 29 de junio de 2026