UN GRUPO de investigadores del Medical College of Georgia probó los efectos de la meditación trascendental en adolescentes negros con presión sanguínea sistólica normal y determinó que con esta práctica se logró relajar y dilatar sus vasos sanguíneos.
La presión arterial alta-normal o sistólica corresponde al indicador superior en una lectura de presión sanguínea; los valores que entran en esta medición se encuentran entre los 130 y 139.
Los científicos indicaron que la dilatación de los vasos, por los cuales circula la sangre, podrían reducir el riesgo de que los jóvenes se conviertan en adultos con enfermedades cardiovasculares.
En la investigación se encontró que quienes meditaron aumentaron la relajación de la pared interna del vaso sanguíneo, llamada endotelio.
La disfunción del endotelio para dilatar es una señal temprana de enfermedad cardíaca, un proceso que comienza en una edad joven, explicó el médico Vernon A. Barnes, fisiólogo y parte del equipo investigador.
Luego de ocho meses de meditación, los adolescentes estudiados experimentaron un incremento de un 21% en la capacidad de sus vasos para ensancharse, en tanto un grupo de control que no practicó la meditación bajó esa habilidad un 4%.
Barnes informó que si esta mejora en la expansión de los vasos se puede trasladar a otros grupos en riesgo.
Según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Wisconsin, esta técnica produce más anticuerpos (los agentes defensivos de nuestro organismo) que los que se consiguen con la vacuna de la gripe. Además, su práctica activa zonas cerebrales relacionadas con las emociones positivas. La meditación es el método por el cual entendemos y comprendemos el funcionamiento mental.
Meditar podría reducir males cardíacos
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autor
Didier Hernán Gil
Fecha y hora de publicación