Minisubmarino en el cuerpo humano

IMAGINE QUE viaja a bordo de un pequeño sumergible con la forma aerodinámica necesaria para desplazarse a toda velocidad y sin obstáculos, y lleva a bordo un avanzado material electrónico que capta y transmite imágenes de lo que va encontrando a su paso, mientras recorre grandes distancias en la oscuridad.
El vehículo en que se desplaza está conectado a un centro de control remoto desde donde se sigue su recorrido y se procesa toda la información que va captando a lo largo de su periplo. Al finalizar el viaje es rescatado intacto y ya se encuentra disponible para poder utilizarlo en otro recorrido veloz y fantástico.
Pero este minisubmarino no viaja por las profundidades del océano, recogiendo y enviando datos sobre la fauna, flora y ambiente abisales, sino que es una cápsula del tamaño de un cacahuete que recorre las cavidades gastrointestinales del cuerpo humano, captando imágenes para detectar anomalías y dolencias.
Con la cápsula se visualizan zonas del intestino hasta ahora desconocidas, sin "abrir el cuerpo" y es capaz de localizar, de una sola vez, patologías de muy difícil diagnóstico, que habitualmente requieren una media de veinte pruebas médicas convencionales.
La cápsula endoscópica se ha convertido así en el procedimiento de primera línea de elección en el estudio de las enfermedades del intestino delgado. Sus indicaciones han ido variando a medida que se ha ido conociendo su potencial diagnóstico y ha ido cambiando la actitud de los médicos respecto de la técnica.
"La cápsula es como un minúsculo submarino que viaja por el cuerpo humano mostrando distintos lugares jamás alcanzados", señala el doctor Enrique Pérez-Cuadrado Martínez, especialista en Intestino Delgado del Hospital Morales Meseguer de Murcia, autor del libro "Cápsula Endoscópica", guía práctica del gran descubrimiento de la exploración diagnóstica digestiva.
En las páginas de este libro se detallan e ilustran las indicaciones, el procedimiento, el diagnóstico por cápsula y su eficacia diagnóstica, además de una serie de enfermedades que pueden ser abordadas por medio de este sistema de imagen.
Según explica el experto, "esto es un tímido primer paso de salida de una gran carrera en la que se desarrollará tecnología suficiente para dirigir la cápsula en tiempo real, hacer terapéutica y tomar diversas muestras".
"El gastroenterólogo del futuro, cuando atienda a un paciente, quizás deba elegir entre varias cápsulas que exploren distintos segmentos para distintos propósitos", añade el especialista, quien adelanta que "otras cápsulas ya disponibles en algunos países de la Comunidad Europea se están investigando para estudiar otros tramos del tubo digestivo, como el esófago".
Según el doctor Pérez-Cuadrado Martínez, "la implantación de este descubrimiento, que lleva a abandonar técnicas de exploración más complicadas y con resultados limitados como la enteroscopia lastrada, va ligado al tamaño y manejabilidad del pequeño dispositivo, que con sólo ser tragado, permite que el paciente pueda ser reconocido de forma sencilla y no invasiva".
La cápsula es desechable, tiene forma de cilindro y toma dos imágenes por segundo que envía al exterior mediante radiofrecuencia hasta un equipo de grabación que lleva el paciente y almacena los datos. El dispositivo se conecta después a un ordenador donde se descargarán las "vistas del intestino".
El nuevo sistema de exploración se aplica desde 2000, cuando Paul Swain, del Royal London Hospital, presentó el nuevo mecanismo a través del cual se podía visualizar el intestino delgado entero. Enfocada inicialmente para uso militar, se experimentó en animales, obteniendo buenos resultados.
Después de la primera prueba en humanos con éxito, la cápsula endoscópica fue aprobada por la FDA americana y la Agencia Europea en 2001 y desde entonces ha pasado a ser la técnica clave dado su elevada eficiencia en diagnóstico digestivo.
Se ha comparado la eficacia diagnóstica entre la cápsula y otra técnica muy habitual de exploración digestiva, la enteroscópia oral de pulsión, pero resultan ser complementarias porque exploran distintos segmentos del intestino delgado, y ofrecen posibilidades diagnósticas y terapéuticas no comparables.
Para algunos expertos es mejor comparar la cápsula con la enteroscópia intraoperatoria, considerada todavía por numerosos grupos como el "patrón oro" en materia de diagnóstico.
También se sugiere compararla con la enteroscopia de doble balón, un nuevo aparato que permite realizar terapéutica o tomar muestras de todo el trayecto del tubo digestivo mediante un ingenioso sistema de telescopado siguiendo un movimiento parecido al de la oruga.
La cápsula y este sistema pueden complementarse ya que lo que ve la primera lo trata el segundo. La cápsula endoscópica está considerada por la FDA, el principal organismo de control sanitario de EU, como la mejor técnica para estudiar las enfermedades del intestino delgado, y ya se ha empleado en más de 100,000 exploraciones en el mundo.
Enfocada originalmente para uso militar, ha pasado a ser considerada como la mejor técnica para estudiar las dolencias del intestino delgado. Miles de pacientes de todo el mundo se han beneficiado ya de los diagnósticos efectuados mediante la cápsula endoscópica.


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184013
autor
Ricardo Goncebat
Fecha y hora de publicación

Edición Impresa

Lunes 29 de junio de 2026