La millonaria estadounidense de origen iraní Anousha Ansari, a punto de convertirse en la primera mujer turista espacial de la historia, está segura de que su viaje demostrará que "lo que parece imposible se puede realizar".
"Quisiera servir de ejemplo para que muchas mujeres y chicas sepan que lo que parece imposible se puede realizar", afirmó Ansari a la prensa en el Centro de Adiestramiento de Cosmonautas "Yuri Gagarin", en las afueras de Moscú.
La turista espacial hizo esas declaraciones poco después de que el Centro "Yuri Gagarin" informara de que Ansari y cuatro cosmonautas de Rusia y Estados Unidos habían aprobado los exámenes para viajar a la Estación Espacial Internacional (EEI) en la nave rusa "Soyuz TMA-9", en una misión prevista para finales de este mes.
"Confío en que mi vuelo a la EEI despierte en muchas personas el interés por la exploración espacial", afirmó Ansari, quien admitió que nunca pensó que su viaje al cosmos pudiera ser en las próximas semanas.
Según el programa de vuelos turísticos de Roscomos, la agencia espacial rusa, el japonés Daisuke Enomoto debía ser el que viajara, pero fue descartado por motivos de salud un día antes de los exámenes técnicos, lo que dejó vía libre para que Ansari, turista de reserva, fuera incluida en la tripulación.
"Cuando supe que podría viajar a la EEI en septiembre tuve sensaciones encontradas: una enorme alegría, pero también mucho pesar por Enomoto, quien se preparó con mucha seriedad y constancia para el vuelo", subrayó.
Hace medio año, Enomoto y Ansari comenzaron un curso de preparación en el Centro "Yuri Gagarin", con estudios intensivos del ruso, con especial acento en la terminología espacial.
El entrenamiento enseña a los "turistas", como se llama a los cosmonautas no profesionales, a utilizar adecuadamente los sistemas y equipos básico de la nave rusa "Soyuz" y de la Estación Espacial Internacional.
Ansari explicó que durante su entrenamiento no aprendió a pilotar naves espaciales o manejar módulos de la EEI, pero sí a conocer y emplear los sistemas que permiten a los cosmonautas permanecer vivos en las condiciones extremas que caracterizan el entorno espacial.
Mencionó en particular el uso del traje espacial en la nave "Soyuz-TMA" y a bordo de la EEI, así como de los equipos e instrumentos para preparar alimentos, dormir, asearse y otras funciones fisiológicas.
A diferencia de los tres turistas anteriores, todos ellos hombres -los estadounidenses Denis Tito y Grigory Olsen y el sudafricano Marc Shuttleworth-, Ansari, de 39 años, confesó que de niña nunca soñó con viajar al espacio.
"Siempre supe que el cosmos encierra enigmas y, hasta donde pueda, quisiera comprenderlos", subrayó.
Nacida en Teherán, Ansari emigró a los 17 años a EE.UU, donde obtuvo varios títulos universitarios en informática y electrónica, tras lo cual fundó la compañía de telecomunicaciones Telecom Technologies, con sede en Texas.
"Creo que el momento más emocionante será cuando vea nuestra Tierra sobre el fondo oscuro del cosmos", dijo Ansari.
"Durante mi vuelo espacial realizaré experimentos científicos para la Agencia Espacial Europea y llevaré materiales didácticos para dictar conferencias y clases desde la EEI", explicó.
Los experimentos que desarrollará Ansari abarcan temas relacionados con medicina espacial, microbiología, geofísica y astrofísica.
Mujeres conquistarán el Cosmos
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