Las codificaciones de las nubes requieren de mucho estudio, ya que cuando se observan se debe conocer su composición, la altura, así como hay que identificar a qué fenómeno están asociadas, como, por ejemplo, la lluvia o la tormenta eléctrica.
La reina de las nubes es la cumulonimbus, fácil de identificar por su forma de montaña o de enormes torres. Parte, al menos, de su cima es normalmente lisa, fibrosa o estriada, y casi siempre aplastada; esta parte se extiende a menudo en forma de un yunque o de un vasto penacho.
Por debajo de la base, a menudo es muy oscura, de esta nube aparecen con frecuencia nubes bajas desgarradas, unidas o no con ella, y precipitaciones.
Es la nube que infunde más respeto y admiración de todas las que existen. Si por un lado es con diferencia la más bella, por otro, no nos confundamos, es también la que mayores catástrofes naturales provoca.
De acuerdo con los meteorólogos, las cumulonimbus absorben gran cantidad de energía que se manifiesta de forma violenta con precipitaciones abundantes, descargas eléctricas y tormentas, es peligrosa tanto para las personas como para la aviación por las ráfagas de viento que provocan.
Panamá América, en busca de conocer y aprender a identificar sobre las condiciones climáticas, visitó el Instituto Nacional de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A, (ETESA), donde todos los días, desde las 5:30 a.m, un grupo de meteorólogos vigila las condiciones del clima y tiempo en el país hasta las 7:00 p.m. Pero si el tiempo "está malo", tiene que doblar turno, siempre con el objetivo de mantener actualizado el pronóstico.
En el Instituto Nacional de Hidrometeorología no sólo se realizan los pronósticos diarios, sino semanal, mensual y hasta trimestral. Cada uno de éstos se logra por las observaciones de campo, así como por los informes satelitales y datos de la Organización de Meteorología Mundial (OMM).
De acuerdo con la meteoróloga Berta Olmedo, para poder hacer los pronósticos en las distintas escalas del tiempo se necesitan las observaciones sobre la medida de la lluvia, las temperaturas máximas y mínimas, la presión, las horas de sol, la humedad relativa, la dirección e intensidad de los vientos y la evaporación del ambiente.
Dentro las condiciones climáticas, la lluvia es el elemento más variable en la escala espacial en nuestro país, por lo que la mayor parte de la red de hidrometeorología está conformada por estaciones de mediciones de lluvia, las cuales se equipan con pluviómetros; es decir, estaciones convencionales que tienen un observador que realiza las mediciones diariamente y a la misma hora.
La red también cuenta con estaciones automáticas, las cuales miden de acuerdo con la programación, ya que los sensores van midiendo y almacenando en una unidad de memoria para que luego sea retirado por funcionarios de ETESA.
Hay otras estaciones que transmiten la información vía satélite, lo que permite tener la información en tiempo casi real porque ella mide, transmite al satélite y de allí llega la información a las computadoras.
Los datos que llegan a Hidrometeorología son procesados por un equipo que se encarga de capturar la información, revisarla, así como analizar los gráficos para luego pasarlos al banco de datos que mantiene la gerencia en donde hay información histórica aproximadamente de 36 años.