La experiencia de la estimulación directa, a alta frecuencia y bajo voltaje sobre monos, ensayada por los expertos franceses, ha disminuido notablemente los síntomas de la enfermedad, según las conclusiones del estudio aparecidas en la revista "Neuron".
Los alentadores resultados han llevado al comité francés de ética a permitir que se lleve a cabo un primer ensayo clínico humano, a partir de enero próximo, en 10 pacientes.
Los investigadores Stéphane Palfi, neurobiólogo, y Philippe Hantraye, especialista en imágenes isotópicas, destacan que el tratamiento es "poco invasor", ya que la implantación de electrodos tiene lugar en la superficie del cerebro.
Las técnicas actuales de estimulación se llevan a cabo con implantaciones profundas y sólo se utilizan con un número limitado de pacientes.