Panamá tiene un banco de información genética

Las pruebas de ADN pasaron de ser una simple verificación de la paternidad a una eficaz herramienta aplicada en casos de criminalista y forense. Verdaderos detectives, si se quiere.
Y en ese sentido, Panamá está a la vanguardia.
Nuestro país es de los pocos que ha adoptado un Banco de Datos. Se trata de un archivo que guarda la información genética del ADN de un sector de la ciudadanía y permite conocer su identidad. Esta es una semilla que se sembró en el 2004, y en unos años más empezará a dar sus frutos.
El laboratorio del Instituto de Medicina Legal cuenta con este banco, el cual tiene unas 28, 000 muestras actualmente. Las primeras se obtuvieron de todos los privados de libertad de la República, miembros de la Policía Técnica Judicial y el Ministerio Público.
Incluso, las personas que van en busca de un permiso de armas deben dejar su muestra de ADN en el banco, dejando como resultado unas 18, 000 muestras.
El Banco de Datos se estableció mediante la Ley N°. 80 del 23 noviembre de 1998, en donde se establece que debe utilizarse en casos de tipo forense y criminalístico, mas no así para cuestiones de paternidad.
Hay bases de datos genéticos de utilización rutinaria en los casos prácticos, en países como Estados Unidos y Gran Bretaña. El primero de ellos sólo archiva el perfil de los criminales que han sido juzgados y condenados por agresiones sexuales, decidiendo instaurar este tipo de archivo debido, fundamentalmente, a la existencia de los denominados "violadores en serie", tendientes a repetir el mismo tipo de conductas y a las limitaciones para combatirlos, sobre todo por la movilidad y la diferente jurisdicción entre los distintos Estados.
En el Reino Unido se ha ido más allá y se procede al archivo de las muestras biológicas de todas aquellas personas envueltas en un hecho delictivo.
En España no es posible llevar a cabo un proyecto de este tipo debido a la falta de un marco legal apropiado para su realización, especialmente por las posibles consecuencias negativas que del mal uso de los mismos se pudiera hacer.
Sin embargo, diferentes reuniones científicas y comités de expertos han llegado a la conclusión de la conveniencia de contar con estos instrumentos frente a determinados delitos, especialmente en una época en la que la sofisticación de medios y la "especialización" criminal en determinados delitos hace extremadamente difícil la resolución de estos casos.
Los delitos en los que ha habido unanimidad para la creación de bancos de datos genéticos han sido las agresiones sexuales, por lo que es de suponer que en un tiempo no muy lejano, una vez que se haya regulado adecuadamente el procedimiento y uso, se comience su instauración.
No obstante, hasta el momento en Panamá solo se está realizando la toma de muestras de los miembros de la seguridad privada, Servicio Aéreo Nacional, el Servicio Marítimo Nacional, pero el trabajo va con lentitud.
La base datos pone a disposición de la investigación judicial perfiles genéticos de personas que hayan cometido delitos previos. Esta es una de las aplicaciones, ya que hay muchos criminales en serie que pueden dejar evidencia en la escena, las cuales se pueden cotejar con la información de la base de datos.
Los análisis y proyectos son lentos porque no se cuenta con lo último en tecnología; pero, cuando no se tiene un equipo para realizar una investigación, se efectúan convenios con el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas y de Alta Tecnología (INDICASAT), Universidad de Panamá, Universidad Latina, entre otras entidades.
El laboratorio cuenta con la misma tecnología de 1998 y sigue siendo una tecnología semiautomatizada, es decir manual, que tiene la gran desventaja que no permite manejar gran volumen de muestras, según indicó el analista encargado del Laboratorio de ADN y Serología Forense del Instituto de Medicina Legal, Diomedes Trejos.
No obstante, esta situación puede terminar a finales de año cuando se trasladen a la Ciudad del Saber a un nuevo laboratorio, donde habrá equipos automatizados que permitirán mayor amplitud al realizar un análisis, así como mayor brevedad para entregar los resultados.
De acuerdo con Trejos, en el laboratorio hay entre 1, 000 a 1, 500 muestras por analizar, y cada mes se realizan 15 análisis de criminalística y más de 90 de paternidad.
Para el analista encargado del Laboratorio de ADN y Serología Forense del Instituto de Medicina Legal, Diomedes Trejos, es importante que queden claros los fines de estos exámenes. Y es abarcar dos situaciones diferentes. La primera está relacionada a la comprobación de afiliación para buscar el nexo hereditario y el patrón de comparación; es decir, el "presunto sospechoso de paternidad".
En el caso de paternidad responsable o de filiación en donde se niega la responsabilidad como padre, se toma la muestra a la madre, hijo y sospechoso. Es una prueba en donde se utiliza el enlace biológico y hereditario que es el ADN.
La segunda aplicación se refiere al área de criminalista. Se opta por ella cuando se encuentra algún elemento biológico (huella, sangre, cabello, etc.). Las pruebas de ADN que se solicitan a Medicina Legal se realizan siempre que sea necesarias y en función de que una autoridad competente, como el Juzgado de Familia y el Órgano judicial, así lo pida. Pero, la presencia de esta modalidad no significa un adiós a la huella digital, por el contrario, cada día se perfecciona y se complementa con la de ADN, ya que se usa cuando no hay huellas digitales pero sí alguna evidencia biológica como tejidos (piel) o fluidos (saliva, sangre, semen).


Categoría
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238162
autor
Aleida Samaniego C.
Fecha y hora de publicación

Edición Impresa

Lunes 29 de junio de 2026