"Este pequeño zoológico variará la rutina de los experimentos científicos que deben desarrollar los cosmonautas a bordo", indicó la fuente a la agencia Itar-Tass.
Los caracoles, alojados en contenedores especiales, llegarán a la EEI a bordo de la nave de carga Progress M-52, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo lunes desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, Asia Central.
El informante explicó que la observación de la conducta de los caracoles en la órbita permitirá a los científicos conocer más sobre los efectos que tienen para el aparato vestibular humano las condiciones de poca gravedad.
"En esencia, no hay diferencia entre las células de los órganos que regulan el equilibrio (aparato vestibular) en humanos y animales", señaló.
También argumentó que en el carguero Progress M-52 el IPMB enviará una nueva partida de alimentos para la décima expedición, integrada por el estadounidense Leroy Chiao y el ruso Salizhán Sharípov.
Por parte de Rusia, el IPMB es responsable de la alimentación de las tripulaciones en la EEI con productos deshidratados y empaquetados al vacío que fabrica ese centro con sede en Moscú.
Esta será la segunda partida adicional de alimentos para reponer la despensa en la EEI, que a finales del mes de diciembre disminuyó a niveles críticos, recordó el portavoz.
Añadió que psicólogos del IPMB también se encargarán del envió de la "comida intelectual" para los cosmonautas, esta vez con películas en DVD, música y libros para llenar las horas de ocio y el descanso de Chiao y Sharípov, que están en la Estación Espacial Internacional desde el pasado mes de octubre.
Los moluscos serán transportados a la órbita en el camión espacial ruso Progress que reúne todas las condiciones para llevar tal cargamento.
Se contempla que los caracoles serán usados en una serie de experimentos que tienen como objetivo investigar la función vestibular.
Los caracoles van a permanecer a bordo de la estación dentro de unas cajas cerradas y bien ventiladas, y una vez que la expedición haya terminado, volverán a la Tierra para someterse a nuevos experimentos, gracias a los cuales se podrá entender mejor cómo funciona el sistema vestibular del hombre, muy similar a los de otros seres vivos, en las condiciones del espacio extraterrestre.
Ello ayudaría a los científicos a esclarecer las causas del denominado "mal del espacio" que sufren muchos astronautas.
A futuro se planea también enviar a la EEI, ya con la próxima expedición que debe partir en marzo, salamanquesas, cangrejos y planarias (gusanos planos).
El test con las planarias será uno de los más interesantes porque incluye una prueba de regeneración, pero tendrá que realizarse en plazos muy breves debido a que dichos organismos no pueden permanecer en el espacio durante mucho tiempo.
En el pasado se llevaron experimentos a bordo de la estación espacial rusa Mir, para estudiar la reacción motora y el sistema vestibular de las salamanquesas.
Los científicos también pretenden lanzar al espacio un acuario con cangrejos azules procedentes de Cuba, en cuyo aparato vestibular se insertarán varios microelectrodos para comprobar cómo funcionan en las condiciones de imponderabilidad las células sensoriales que perciben la fuerza de gravedad.
Estos experimentos tienen una enorme importancia científica, en especial para los astronautas.
(ver ilustración en la página A19 del diario impreso.)