En un artículo publicado en la revista Science, los científicos del Centro de Ciencias Marinas de la Universidad de California indican que esas nuevas pruebas han sido encontradas tanto a través de medios informáticos como de la investigación paleolítica.
Los autores del estudio son el estadounidense David Lea, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra en la Universidad de California, y el científico mexicano Martín Medina Elizalde, del Programa de Ciencias Marinas del mismo centro docente.
"Esas evidencias sugieren que la hipótesis más probable es que sí existe una vinculación entre el aumento del dióxido de carbono en la atmósfera y el calentamiento global que ha causado los últimos fenómenos", señaló el científico mexicano.
Entre esos fenómenos se incluyen los huracanes "Katrina" y "Rita", que a finales de agosto y en septiembre pasados, dejaron una estela de muerte y destrucción en los estados estadounidenses de Luisiana, Misisipi, Alabama, Texas y Florida, y las tormentas tropicales que la semana pasada se abatieron sobre una amplia zona de Centroamérica y México causando centenares de muertes.
"Lo importante de lo que hemos hecho revela que las oscilaciones climáticas son, efectivamente, moduladas por el dióxido de carbono en la atmósfera", manifestó Medina Elizalde.
La investigación de Medina Elizalde y Lea se centró especialmente en la reconstrucción de las características del clima en "los archivos naturales" que éstas han dejado en la naturaleza, especialmente la composición química del plancton fósil en el Pacífico ecuatorial.
"La relación entre el clima tropical y los gases invernadero es particularmente crucial porque las regiones tropicales reciben la mayor proporción de luz solar, que actúa como calefactor para el resto de la Tierra", dijo Lea.
Según la explicación científica, la energía y la intensidad consiguiente de los huracanes tiene una estrecha relación con la mayor temperatura de los océanos.
Las observaciones modernas de la temperatura de la superficie marina indican que en los últimos años ésta ha aumentado en alrededor de un grado centígrado, según los científicos de la Universidad de California.
Y esta tendencia es paralela al incremento del dióxido de carbono en la atmósfera debido a la quema de combustibles fósiles, según los autores del estudio.
Las evidencias paleoclimáticas realizadas durante la investigación respaldan la relación entre la mayor temperatura tropical y el aumento de los gases invernadero en la atmósfera, señalan.
Esta teoría, de comprobarse, sugiere que fluctuaciones relativamente pequeñas en la existencia de los gases invernadero sobre las variables principales influyen en el cambio climático global en escalas de tiempo que van desde los 10, 000 a un millón de años, según los científicos.
Hasta ahora, el mayor cambio climático ocurrido en la Tierra había sido atribuido a la modificación del patrón y la frecuencia de las capas de hielo.