Reproductor de música, el rey de la Navidad

LA ELECCIÓN del reproductor de música portátil ideal se hace cada vez más difícil. No hay un dispositivo perfecto, sino que tendremos que buscar el que se adapte a nuestras necesidades y a nuestro bolsillo.
Los reproductores de música comprimida no son aptos, en general, para personas de la tercera edad, por la complejidad que supone la manipulación y clasificación de la música en archivos informáticos.
Para todo aquel que trabaje habitualmente con ordenadores, no le costará mucho aprender los entresijos de los MP3 (MPEG Layer 3) y los WMA (Windows Media Audio), otro tipo de archivo de música comprimida). Además, los últimos reproductores suelen incorporar un software (programas informáticos) que facilita todas las operaciones con estos archivos de música.
Aunque el precio de un reproductor de MP3 pueda ser pequeño, el dispositivo pierde casi toda su utilidad si no se dispone de un ordenador (que cuesta como mínimo 500€). El ordenador es el lugar desde donde pasamos la música a nuestro reproductor; donde podemos organizar los archivos comprimidos y desde donde descargamos de Internet la música -recordamos que se deben pagar los derechos de autor, para que la industria discográfica pueda seguir funcionando-; o donde codificamos los propios discos comerciales adquiridos legalmente.
Los reproductores de MP3 portátiles han bajado de precio en los últimos años, hace 4 no se encontraban casi en las tiendas y, poco a poco, han ido invadiendo el mercado. Pero ahora ha llegado otro tipo de reproductor, con más prestaciones, y claro, más caros.
Hoy por hoy, atendiendo al soporte de almacenamiento disponemos de reproductores basados en CD (de 12 cm. y 8 cm.), memoria flash integrada en el reproductor, memoria flash en tarjetas de memoria (como las de las cámaras de fotos digitales), y verdaderos discos duros portátiles.
Los primeros reproductores portátiles de música comprimida fueron adaptaciones de los tradicionales "Discman" (reproductores de CDs portátiles), que leían también el formato de música MP3.
En principio, eran un poco más grandes que un reproductor de CDs normal, pero actualmente tienen el mismo tamaño y un diseño similar.
En cuanto a su tamaño ocuparían el último escalón, son bastante voluminosos. Sobre todo, porque tienen que albergar un CD. También hay algunos reproductores que utilizan sólo discos de 8 cm. (de 180Mb) (los normales son de 12 cm. de 700Mb), con lo cual se reduce el tamaño del reproductor, pero se elimina la ventaja de la compatibilidad con los CDs comerciales.
Seguidamente aparecieron en el mercado los reproductores basados en memorias flash (sólida, no tiene partes móviles como un disco duro, por lo que la música no se para por muchos saltos que demos). Los reproductores de Cds suelen llevar un sistema, bastante efectivo, para que no se note en la reproducción si el lector deja de leer durante unos segundos.
Los primeros reproductores flash fueron evoluciones de los dispositivos de memoria llamados "Flash", "Pen", "Discos USB" o "Llaveros USB", del tamaño de un mechero, a los que incorporaron la función de reproducir música en MP3.
La capacidad de estos dispositivos comenzó siendo pequeña, de 64 Mb, 128 Mb. Con esta tecnología se han fabricado reproductores que llevan la memoria incorporada (de hasta 1024 Mb) y otros que utilizan tarjetas de memoria flash (de hasta 4 Gb .
  • Estos dispositivos pueden almacenar cualquier tipo de archivo de ordenador (documentos de texto, bases de datos, etc., aunque no los puedan reproducir), y tienen la ventaja de que son más pequeños que un reproductor de CDs.

  • Han surgido otros reproductores de música comprimida que llevan incorporado un disco duro (HD del inglés hard drive). Los discos van desde 1 Gb (1024 Mb), hasta discos de 80 Gb.


Categoría
fecha edicion
old id
178600
Fecha y hora de publicación

Edición Impresa

Lunes 29 de junio de 2026