Satisfacción médica

Cuando los doctores Edwin Gómez Araúz y Jenny Sittón conocieron que ya contaban con energía eléctrica fue grande su satisfacción. Ahora tienen la ventaja de atender sin ningún tipo de problemas en el Hospital Materno Infantil de Hato Chamí.
"Los paneles solares los han ayudado enormemente en las urgencias que se presentan en horas de la noche, el problema es que antes cuando nos llegaban este tipo de casos nos preocupaba porque a veces no teníamos combustible para la planta", dijo.
El número de casos en la población materna infantil es alto, pero también acuden personas de otra edad con problemas de salud sumamente serios, lo que ayuda a los médicos a trabajar mejor. Sin embargo, ante la demanda existente requieren la contratación de otro médico para atender una población de 2, 200 habitantes.
De igual forma la casa de médicos que construyó la empresa Fortuna ha sido una ventaja, puesto habilitarán el área que utilizaban para enfermería, de tal manera que hay más privacidad para los pacientes.
El tema de capacitación en salud reproductiva es la segunda etapa del proyecto que se empezará a trabajar en octubre, en conjunto con el Ministerio de Salud, luego del regreso los dos indígenas ngöbe y los dos trabajadores de Fortuna que apoyarán a los Cree para realizar el trabajo de instalación de paneles solares en algunas instalaciones comunitarias en Canadá, que al igual que las panameñas no cuentan con servicio eléctrico.
La primera consola que vio la luz del día fue la Magnavox Odyssey que salió a la venta en 1972. Todos sus componentes eran analógicos y sus juegos eran muy pero que muy primitivos. La consola incluía cubiertas de plástico para la pantalla de televisión con la intención de hacer los juegos más interesantes y era tan primitiva que los jugadores tenían que llevar la puntuación en papel, ya que no tenía memoria.
Poco después, en 1975 tras la salida en arcade de Pong, Atari creó su primera consola: Atari Pong, sólo permitía jugar al Pong. Dos años después, en 1977 Atari lanzó la consola que le propulsó derechita al éxito: Atari 2600. Entre sus novedades se encontraba la innovación de poder cambiar de juego por medio del intercambio de cartuchos.

Para el jugador de vídeojuegos José Manuel Calvo, es cierto que las reacciones cerebrales de las personas que juegan con vídeojuegos en exceso son similares a las de los alcohólicos o los adictos al cannabis, ya que han caído en la adicción al punto que no duermen ni comen, ya que prefieren jugar en las consolas.Según Calvo, esta situación se da en la mayoría de los jóvenes de Corea y Australia.
Este joven señaló que cuando juega trata de hacerlo de la mejor manera posible, divertirse y aprender del juego, pero no tiene hora establecida para jugar, ya que tiene realizar otras actividades como ir a la Universidad.


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Lunes 29 de junio de 2026