El astro descubierto en julio pasado ha sido denominado 2003UB313 y su localización puede cambiar definitivamente el concepto sobre el sistema solar que mantiene desde hace casi un siglo la comunidad científica.
A 15, 000 millones de kilómetros del Sol, 2003UB313 se sitúa más allá de Plutón, que tras descubrirse en 1930 pasó a considerarse el noveno planeta, pero cuya inclusión entonces en esa categoría reabre en la actualidad lo que parece una caja de pandora.
El llamado 2003UB313 es mayor que Plutón pero ambos son menores que el satélite de la Tierra, la Luna, y como ellos hay cientos, al menos, de asteroides y cometas cerca de Neptuno, algunos de los cuales orbitan sobre ese planeta en el conocido como cinturón Kuiper.
Esas circunstancias inclinan a una mayoría de astrónomos a pensar que 2003UB313 no puede considerarse un planeta, como tampoco en su día debió recibir ese título Plutón.
Esos mismos especialistas reconocen, no obstante, que si los dos lo fueran, habría entonces que convenir en que también lo son los otros cuerpos astrales del cinturón Kuiper.
Consciente de la importancia de los nombres, el descubridor del llamado décimo planeta, Michael E.Brown, se ha apresurado en todo caso a bautizarlo como Xena, en honor al personaje de una guerrera de tiempos antiguos de una serie de televisión.
Y, en apoyo de que se trata de un planeta, anunció hace una semana que Xena tiene a su vez una pequeña luna.
La polémica creada por la existencia de 2003UB313 ha venido en paralelo a incidir en un debate en curso en el seno de la Unión Astronómica Internacional (UAI) para definir la idea de "planeta".
El astrónomo español José Luis Ortiz expresó que 2003UB313 no debe considerarse un planeta, pero sí Plutón. "Debido a razones históricas se le puede seguir denominando así pero no tiene sentido que a los nuevos cuerpos del cinturón Kuiper se les llame planetas ".